Centro de actividades de montaÑa

Cerro Catedral, Centro de Actividades de Montaña

Las montañas de la Cordillera ejercieron desde antiguo una especial fascinación. Los pueblos originarios rendían culto a sus dioses en estas cumbres y, luego, los inmigrantes europeos y americanos se sintieron atraídos por sus valles, sus lagos y paisajes nevados.
Aquí se corrió la primera carrera de esquí de Sudamérica… y aquí hoy contamos con el centro de deportes invernales más desarrollado de América Latina.

Pero cuando el verano comenzaba a desplazar la nieve, se abría ante los pioneros un mundo de aventuras, en especial para quienes traían de Europa una tradición de montaña con grandes similitudes con nuestra geografía. Fueron ellos quienes bautizaron "Catedral" a este cordón montañoso, porque sus agujas de piedra les recordaban a las torres de las catedrales góticas, como la de Colonia.

No tardaron en fundar el primer club de montaña de la Argentina, el Club Andino Bariloche (CAB), que impulsó la apertura de picadas y el reconocimiento de la región, inspirando el amor a la montaña en las generaciones venideras. Apenas dos años más tarde, en 1933, inauguraban en el Cerro López el primero de una docena de refugios dispersos en las cumbres.

Por esa época, comenzaba el desarrollo del Catedral como centro de deportes invernales, cuando en 1936 las autoridades de Parques Nacionales contrataron al campeón e instructor de esquí suizo Hans Nöbl. Luego de considerar diversas alternativas, se decidió establecer las pistas en el faldeo noroeste del cerro, donde comenzaron los trabajos en el año 1938, con el trazado del camino hasta la proyectada villa.

En 1939 se iniciaron las estaciones inferior y superior del futuro Cable Carril. Pero este medio de elevación, comprado en Italia, no funcionó hasta 1949 debido a que la Segunda Guerra Mundial interrumpió su fabricación. Por un largo período, la única conexión entre la base y el sector superior fue un provisorio montacargas paralelo a la línea del Cable Carril, construido para subir materiales, que ascendía a los 1800 msnm. El viaje duraba una hora en un pequeño espacio en donde no cabían más de cuatro personas.

En 1942 se inauguró el refugio construido en el filo del Cerro, al que más tarde se denominó Antonio Lynch y que fue alquilado al Club Argentino de Esquí, una asociación de esquiadores que tiene su sede en Buenos Aires. El Hotel Catedral abrió sus puertas en 1944 y en el mismo año el Club Universitario de Buenos Aires –CUBA- y el Club Andino Bariloche habilitaron sus refugios en la Base. Los medios de elevación eran un ski-lift que ascendía a 1200 msnm y desde allí otro ski-lift que llegaba a los 1700 msnm, ambos propiedad del CAB. En el invierno de 1946, Parques Nacionales puso en funcionamiento un ski-lift desde la estación superior del montacargas hasta el Refugio Lynch.

La actividad invernal iba en aumento, con la creación de escuelas de esquí, la organización de competencias y la participación de los primeros barilochenses en competencias internacionales, a partir de la presencia, en 1946, de una delegación en el campeonato mundial de Saint Moritz, patrocinada por Catalina Reynal.

Y durante el verano, la región de los lagos se convertía en la meca de los amantes de los lagos, la pesca y las montañas. Para 1950, tenía algo menos de 10.000 habitantes y recibía la visita de 55.000 turistas.

En 1957, los miembros del Club Andino Bariloche inauguraron en el cerro Catedral el Refugio Frey, bautizado así en homenaje al ingeniero Emilio Frey, quien desde 1895 estuvo vinculado con la zona cordillerana como integrante de la comisión de límites presidida por el Perito Moreno. Fue también Intendente del Parque Nacional y uno de los fundadores del CAB, al que presidió durante 23 años.
Desde entonces es visitado cada año -ya que permanece siempre abierto-, por miles de caminantes que ascienden por la picada que se inicia en el Estacionamiento Sur de la Base, o bien por el "cresteo" del cerro, luego de ascender por los medios de Catedral Alta Patagonia hasta la cumbre.
El desarrollo del centro invernal continuó sin pausa en la segunda mitad del siglo: desde 1964/65, cuando se habilitó la primera aerosilla del cerro, la aerosilla Lynch, que conecta la estación superior del Cable Carril con el refugio del mismo nombre, hasta la actualidad, se han instalado 40 medios de elevación, que permiten ascender a más de 30 mil personas por hora durante la temporada invernal.

Catedral Alta Patagonia se hizo cargo de la concesión de la montaña en 1996. Ese año se instala la telesilla Militares o Del Filo y se coloca la aerosilla Séxtuple Superbubble, que llegaba desde la Base hasta la estación inferior de aquélla. Un año más tarde, se prolonga la aerosilla Séxtuple, se instala la Cuádruple y se arma el primer Snowboard Park de Sudamérica.

El 27 de febrero del 2004, el gobierno de Río Negro formalizó el convenio de adecuación contractual con Catedral Alta Patagonia para la concesión por 25 años de las dos laderas unificadas, Norte y Sur, lo que da lugar al comienzo del Plan de Modernización, que permitirá duplicar la capacidad de ascenso de los medios de elevación, con nuevas áreas para esquiadores, snowboardistas, principiantes y peatones, pistas para competencias y más superficie asistida con fabricación de nieve.

En materia deportiva, el cerro es escenario de una gran variedad de competencias, como torneos de parapente, rallies, premios internacionales de mountain bike y etapas de carreras múltiples que combinan kayak, esquí, raquetas, bicicletas, trote, automovilismo y otras disciplinas.
Y para quienes que llegan a la Región de los Lagos en busca de sus espectaculares paisajes y desean vivir la naturaleza, la cima del cerro Catedral es el mejor lugar para disfrutar de las vacaciones de verano.

El ascenso por la Telesilla Séxtuple Express y la Telesilla Combi Lynch, incluye la posibilidad de realizar en forma gratuita diversas actividades guiadas por un equipo de profesionales recreólogos, profesores de educación física y guías experimentados.
Quienes quieran vivir una experiencia activa en la montaña pueden optar entre hacer trekking (caminatas) al filo del cerro o tomar una clase de escalada en las laderas rocosas de Piedra del Cóndor. Y para que los chicos disfruten a fondo del cerro y puedan hacerlo también los padres, el Kids Club a 1600 msnm propone actividades recreativas gratuitas para chicos de 3 a 12 años, como juegos inflables, talleres, juegos, etc.

Como actividades opcionales el cerro ofrece practicar por primera vez rappel (descenso en paredes de roca con medios de seguridad), paseos en Fourtrax (cuatriciclos a motor), excursiones en Mountain Bikes, Cabalgatas y Mountain Board, una nueva disciplina que puede practicarse en circuitos especialmente diseñados.

Al mismo tiempo, para disfrutar de un exquisito menú o un agradable descanso con una panorámica increíble, están disponibles los paradores de Cabaña 1600 y Refugio Lynch. Allí, un refresco, platos típicos y cómodas reposeras, forman parte de un día de montaña maravilloso para toda la familia.